Definitivamente Venezuela tiene un encanto aparte, las mujeres de allá son una tentación de otro planeta. La otra noche salí de un evento por Recoleta con ganas de romper la rutina, le escribí a Yesenia a ver si estaba activa y coordinamos en un abrir y cerrar de ojos. Fui al lugar acordado y en pocos minutos ya nos estábamos viendo.
Cuando me abrió la puerta me dejó mudo: una morocha hermosa, con un vestido súper ajustado al cuerpo que no llevaba nada abajo, una sonrisa preciosa y unos...